Las palabras de José
La historia detrás de nuestra canción
Esta canción representa los dos años que esperé antes de que Alexy se atreviera a decirme que sí, un sí para toda la vida. Tenía miedo de abrir su corazón, y yo veía cuánto sufría.
Había dicho a su familia que estaba en la Legión Extranjera en Francia, aunque solo permaneció allí dos semanas. No pudo soportar aquella autoridad ni lo que vivió entonces. Después se marchó a la aventura. Fue frente a mi casa donde lo vi por primera vez: tan hermoso y, a la vez, tan asustado. En ese instante supe que era la persona con la que quería compartir mi vida.
Fuimos conociéndonos y acercándonos cada día más. Pero mi trabajo ocupaba todo mi tiempo. Lo fui dejando de lado y lo hice sufrir aún más. Me arrepiento de haberle causado ese dolor, incluso hoy.
Mis padres querían mucho a Alexy. Un día me dijeron, casi a gritos: «Eres un idiota. Ese hombre es un ángel; daría la vida por ti. Cada día lo entristeces más. Vas a perderlo, y no te lo perdonaremos». Tenían razón.
En aquella época, ser homosexual podía hacernos sentir como si amar fuera un delito. Quizá por eso me costó romper con lo que los demás esperaban de mí. También sabía que Alexy no estaba conmigo por mi dinero: él tenía sus propios recursos desde antes de llegar a Quito, después de haber ganado mucho dinero en Francia. Nunca necesitó mi fortuna.
Comprendí lo injusto que había sido con él. Alexy llenaba mi vida de alegría, mis padres lo adoraban y yo lo amaba más que a nadie, aunque era joven y no sabía decírselo. Por primera vez fui yo quien sintió miedo de perderlo. Dejé mi trabajo y decidí dedicar mi tiempo a la única persona que me hacía feliz cada vez que estaba a su lado.
Con el tiempo, reuní el valor para pedirle que se casara conmigo. Le prometí protegerlo y amarlo toda la vida. Hoy estamos casados y somos felices, con la ilusión de quienes se enamoran por primera vez. Viajamos mucho y cada día le demuestro mi amor, también delante de quienes nos acompañan.
Si lees esta carta, no cometas el mismo error que yo. Seas heterosexual u homosexual, cuida a la persona que amas. No la hagas sufrir por miedo, por orgullo o por no encontrar tiempo para estar a su lado.
Y perdóname una vez más, mi amor.
José López
La voz de José · Música y palabras















